miércoles, 31 de diciembre de 2008

Buen año para todos


Ojalá algo nos ilumine el alma, ojalá algo ocurra para que nos demos cuenta de lo importante que es lo que hacemos, lo que no hacemos, lo que amamos y lo que no; lo que deseamos para nosotros y para los demás.

Ojalá nos demos cuenta de que el futuro lo construimos todos día por día, poquito a poquito.

Y que si hacemos las cosas con ánimo de mejorar(nos) es mucho mejor para todos.

Buen 2009, arriba las copas. Felicidades y amor (que es lo único que salva al mundo, tan maltrecho por estos días)
Besos.

Milena

lunes, 29 de diciembre de 2008

¡Felicidades!


No puedo escribir la palabra "felicidades" sin pensar en una anécdota muy graciosa. A un amigo de mi hermano le dicen "felicidades". Había fallecido un compañero de trabajo y, cuando llegó al velorio, le dio la mano a la mujer y, al momento de dar el pésame dijo 'Felicidades, señora". Así que, felicidades también para las viudas, de parte del amigo Gabriel.

En fin, ahora, a lo mío: se me pasó la Navidad escuchando música y tratando de relajarme teniendo en cuenta todos y cada uno de los consejos de Yahoo! Mujer. A Dr. Nick lo saqué ayer del archivo, y a Davu lo puse hoy en camino del trabajo, después de un fin de semana entero adentro del canasto de la ropa sucia.
Mientras uno de mis hermanos intenta salir del cajón de la verdura y el otro de la cucha del perro, me tomé unos minutos para conseguir esta linda fotito a tono con la época del año.

En serio ahora: feliz año, felices sueños (los de la vida).
Y a no olvidar que la vida empieza todos los días, que de grandes desamores pueden nacer amores nuevos; de algunos desplantes, grandes desafíos; de todo lo malo puede surgir algo bueno; algo, en fin, que nos indique el camino para ser cada vez mejores seres humanos.

Mucha gente dice que las fiestas son un embole, pero sale a festejar igual. Será porque está bueno que, por lo menos una vez al año hagamos balances y replanteos; será porque es lindo, en definitiva, juntarse con los más cercanos (y cuentan las tías con bigotes, el tío gritón, el abuelo sordo -que, en definitiva, se complementan-, la prima concheta y el sobrino quejoso); juntarse, digo, con ánimo de celebrar que uno, que todos -después de este país que duele hasta el tuétano, después del año de quilombex varios para tratar de salir adelante- estamos vivos y con ganas de seguir.

Feliz año nuevo y, por supuesto, vermuth con papas fritas y good show para todo el mundo.

Milenius

martes, 23 de diciembre de 2008

La chica inutilísima

... O "la puta, que vale la pena estar viva".
Las secciones "mujer" de cualquier diario pueden ofrecerte unos minutos de sana risa y frívolo desapego por las cosas mundanas que muchas mujeres deciden tomarse tan peligrosamente en serio (como laburar, criar/mantener hijos, los problemas de la sociedad, y tantas pero tantas otras pelotudeces por las que nos preocupamos sin razón).
La sección mujer de yahoo! no podía ser menos, y te ofrece unos lindísimos consejos que te permitirán ser cada día más pelotuda pero sentirte bien bien bien. A saber:

"Cualquier día, cualquiera persona (sic) puede abrir su calendario, oír sus mensajes o mirar sus correos y encontrar cosas que lo ponen de mal humor...sin duda la situación económica lo puede hacer"

Sin lugar a dudas, vos, usted, tú, cualquiera persona ha leído alguna vez alguna que otra frase más profunda que esta. Pero no sé si tan pero taaaaan profundamente pelotuda.

Así nos introduce Yahoo! mujer en las OCHO ACTIVIDADES FÁCILES E INSTANTÁNEAS PARA PONERSE DE BUEN HUMOR!! (dale, tontita, largá todo, ponete las pilas, que es re fácil...)

1. Despeja tu espacio, despeja tu mente. "Guarda todo lo que requiera de tu atención inmediata en un archivo, y encuentra un lugar para todo lo demás en cajones, canastas o en la basura. Anota cualquier tarea que te está causando ansiedad o si se está aproximando alguna fecha de entrega, para así tener recordatorios en lugar de preocupaciones".
Una vez que le encontraste al nene un lugar más o menos cómodo en el archivo (dejale un pañal a mano, por si estar de buen humor te lleva más tiempo de lo esperado), dedicate a todo lo demás: poné a tu vieja y su muleta en el cajón de los cubiertos, al pollo descongelado en el canasto de la ropa sucia, al trapo de piso en el cajón de la carne, el balance a medio hacer en el tacho de basura. Eso sí: anotá bien dónde pusiste cada cosa, no es cuestión de poner al nene en el horno y sacar a la nona para darle una repasada con Brasso.

2. Pon un poco de música alegre. "Si no tienes un reproductor MP3 o de discos a la mano, busca en internet videos catalogados como 'pacíficos' o 'felices'. Con toda probabilidad la música te pondrá de mejor humor". Una vez que te hayas sacado de encima todo tipo de responsabilidad, soltate, movete, no claudiques: la felicidad está ahí nomás, che, si la querés encontrar.

3. Hazte reír (o por lo menos sonreír). "Estudios han demostrado que la risa no sólo tiene un impacto poderoso sobre nuestro estado de ánimo, sino que relaja el cuerpo instantáneamente". Eso, reíte: reíte del nene que no puede salir del archivo, de los golpes de la nona con las muletas, de haberte olvidado de hacer el recordatorio. Reíte de tu jefe. ¡Cambiá esa cara de ojete, nena, que contagia!

4. Rodéate de tu color favorito. "A mí me gustaba tanto la cinta color berenjena que usé en mi bouquet de matrimonio, que me pedí un rollo adicional para levantarme el ánimo mucho tiempo después del día de mi boda. La amarraba alrededor de las macetas que tengo en mi escritorio, o en mi joyero, o en mi llavero". ¿A qué te hace acordar la cinta del bouquet de tu matrimonio? Si el crío se escapó del archivo, atalo con los rollos de cinta color berenjena (si es nena, puede ser "en rosa", no hay problema), y también a tu marido. Eso sí, reíte al compás de la música pacífica. Y sí, hay que hacer mucho para levantar el ánimo muuuuucho tiempo después del día de tu boda.

5. Prepara algo rico para comer o beber. "Tener hambre o estar deshidratado puede repercutir sobre tu concentración, nivel de energía y habilidad de lidiar con las presiones y tensiones de la vida. Eso no significa que un trago fuerte, un ansiolítico o una bolsa de caramelos te hará sentir mejor. Aunque el alcohol o la azúcar pueden hacerte sentirse mejor temporalmente, una vez que se pase el efecto probablemente te sientas peor". No podés ir a trabajar en pedo, a ver si me entendés, pero clavate un buen par de fernets (puede ser mientras ordenás o mientras atás a tu marido con la cinta color berenjena).

6. Estírate. "Aléjate de tu computadora o televisión o del volante de tu auto. Ve a caminar por 10 minutos o estírate 3 ó 4 veces". Este no lo entendí bien. ¿Puedo alejarme del volante de mi auto mientras manejo? ¡Genial! ¡¡Esto es rélax!! "Es asombroso cómo distraer un poquito mi atención del tráfico o de las conversaciones en el trabajo me alivia la tensión (por supuesto, no lo hago cuando estoy manejando)". Ay, qué pena... creo que eso respondió mi pregunta anterior.

7. Exhala la tensión, y luego inhala un aroma agradable. "Para un cambio rápido de estado de ánimo, combina estas dos modalidades de respiración profunda con aromaterapia a la hora de hacer ejercicio, meditar o rezar". Eso sí, alejate de la basura y los ruidos molestos que podés llegar a escuchar alrededor del archivo o del tacho donde pusiste a la abuela.

8. Empieza de nuevo. "Si nada te ayuda y piensas que tu día va a ser un completo desastre, ¿por qué no empezar de nuevo?". Eso. Si tu día fue un completo desastre, empezá de nuevo: el nene en el archivo, tu vieja en el cajón de los cubiertos, y así y así... O también (y mirá qué linda es la libertad) podés poner a la abuela en el tacho de basura y al nene con el pollo en el freezer.

Así sí, che...

lunes, 22 de diciembre de 2008

Los ritmos de la naturaleza (Antonio Brailovsky)



Pedro Zonza Briano: "Bañistas", 1925.

Queridos amigos:



Hemos dicho en muchas oportunidades que el olvido de los ritmos de la naturaleza no es accidental, sino que responde a los intereses de quienes lucran con los daños a nuestro ambiente.

Lo mismo ocurre con la destrucción de ecosistemas. Un paisaje hermoso se transforma en un basural, un río cristalino se vuelve negro y con el paso del tiempo la gente cree que siempre fueron así y que ése es su estado natural.

Por eso hoy quiero recordarles un ecosistema perdido.

La zona próxima a la desembocadura del aroyo Sarandí, aguas abajo del Riachuelo, en Avellaneda, tuvo un medio natural semejante al que vieron los fundadores de la Ciudad de Buenos Aires. Entre el bosque de ribera se desarrollaron quintas de frutales y una actividad de producción de vino artesanal (el “vino de la costa”), cuyo sabor describe Haroldo Conti diciendo que “es el vino de la memoria y el vino del río, cuando uno siente ese golpecito amargo en el paladar, apenas un pellizco, se enciende por dentro y se torna memoria y río, barco vagabundo y mundo rante”[i].

Sorprende saber que la zona de quintas de la costa tenía una importante actividad recreativa, que allí estaba la playa en la que sus habitantes se bañaban en el Río de la Plata y que, cada año se celebraba en Avellaneda la Fiesta de la Vendimia. Era una fiesta con carrozas coloridas y elección de la Reina de la Vendimia.

Un vecino cuenta cómo eran sus temporadas calurosas, a principios del siglo XX: “Acá la gente iba caminando (a la costa) porque había unos cuantos colectivos, pero no daban abasto. Había recreos, había arboleda ahí. Vos podías quedarte todo el día y prender fuego, hacer tu asado, comer ahí. La costa nuestra no le envidia a nadie. Lo que pasa es que ahora está contaminada. Yo me acuerdo cuando era chico que había cangrejos en la costa, yo iba con la pava y el agua de los charcos estaba cristalina, era del color de la arena. Acá podías bañarte, tomar agua, los pescados eran más ricos que los que comprás en los supermercados y había de todo: ranas, ostras, de todo, acá era una fauna extraordinaria, había nutrias. Venía gente de todo Buenos Aires, era hermoso”[ii].

Más tarde, el Polo Petroquímico y los rellenos sanitarios del CEAMSE pintaron el agua de negro y llenaron el aire de olores y de gases tóxicos. Así, hicieron desaparecer esas actividades y los habitantes de Avellaneda fueron olvidando esos rastros de sus viejos ecosistemas.

*
La obra de arte que acompaña esta entrega es: "Bañistas", de Pedro Zonza Briano, hecha en 1925. Del mismo modo que Renoir idealiza las bañistas de Argenteuil, una playa próxima a París, Pedro Zonza Briano hace un relieve en el que idealiza las muchachas que se bañaban en el arroyo Sarandí y nadaban hacia el Río de la Plata. A diferencia del francés, el detalle de calzarlas con alpargatas nos muestra que no son ninfas mitológicas, sino mujeres corrientes, del aquí y ahora, dispuestas a refrescarse en un arroyo que en ese momento todavía era límpido.

Con este recuerdo quiero saludarlos en el comienzo del verano.

Un gran abrazo a todos.

Antonio Elio Brailovsky

[i] Conti, Haroldo: “Tristezas del vino de la costa o La Parva muerte de la Isla Paulino” , en revista Crisis, Nº 36, 1976.

[ii] Auyero, Javier y Swistun, Débora A: “Inflamable, estudio del sufrimiento ambiental”, Buenos Aires, Paidós, 2008.


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lunes, 15 de diciembre de 2008

A los zapatazos

"Ahora que los atentados se cometen a los zapatazos, esperamos que nuestra alicaída industria repunte un poco" -declaró hace horas el representante de la industria del calzado en Argentina.

Los cerebros de la cia (?) están a punto de declarar enemigo del pueblo a Grimoldi –aduciendo que produce armas de destrucción masiva de a pares–, y de solicitar que los periodistas que calcen más de 42 entren con pantuflas de osito a las ruedas de prensa -declaró un ministro que no quiso darse a conocer.

Nuestro vocero presidencial, por su parte, declaró que la presidenta calza 38.

Ricky Sarkany abrirá las puertas de sus locales de 8 a 22.

Situación de lunes

La situación de lunes es complicada.
O cambia la percepción de las cosas, o éstas, definitivamente,los lunes se complican .
Los lunes los semáforos no están en verde, rojo o amarillo. Los lunes los semáforos están como marrones, la gente no los entiende y los mira extrañada; y esto, sumado a la gente –que anda mal por la calle– a los jefes que vienen densos (quizás todo el fin de semana en la casa, quizás esos días que a uno le pagan por descansar, quizás...), hacen que la situación de lunes sea, por demás insostenible.
Lunes otra vez...
El trabajo es, como siempre, el trabajo. Pero los lunes cansan y las letras en la computadora parecen representantes de otro idioma en nuestra oficina.
Igual, a la embolia producida por los lunes le sigue inmediatamente una reflexión: pasado rápidamente el martes (que está tan cerca de este lunes casi imposible),llegará el miércoles, y con él, la mitad de la semana, para que nos regale la esperanza de un jueves corto de trabajo y de un cercano viernes a la tarde; sin dudas (en mi opinión), la mejor de las tardes para los que trabajamos de lunes a viernes...
Igualmente, como todos los días merecen ser disfrutados, y como nos merecemos disfrutar de todos los días, hay que disfrutar también del lunes. El tema es ¿qué se hace un lunes, entonces, para que no sea un embole?

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Y por qué no?

Creo que gran parte de las mejores cosas que hacemos, o al menos las más divertidas, las hacemos después de decir "¿Y por qué no?". Es una pregunta que te desafía y te estimula. Hay que entrenarse, eso sí. Esto es: hacerlo de vez en cuando, para animarse a hacerlo cada vez más seguido. Y saber que no siempre te va a salir bien. Pero seguro que más de una vez vale arriesgarse.

- ¿Yo, cantar?... ¿Y por qué no? (después rajás las paredes, pero no importa, te diste el gusto).
- ¿Yo, salir con vos?... ¿Y por qué no? (y no resultó ser taaaaan agrio como parecía)
- ¿Estudiar?... ¿Y por qué no? (y por ahí hasta te recibís).
- ¿Decirle a él que me gusta?... ¿Y por qué no? (sí, se lo tenés que decir).
- Mirá si yo, justamente yo, voy a ir a ese lugar... ¿Y por qué no? (es muy probable que la pases genial).

Es un embole preferir siempre lo malo conocido a lo bueno por conocer.

martes, 2 de diciembre de 2008

Macri basura cero.

O de la importancia de los signos de puntuación:

También podría titular
Macri, basura: ¡cero en gestión ambiental!
Macri ¿basura cero?
Macri: ¡basura cero! (jajajajajaja, no me hagas reir, que tengo el labio partío...

Vivo en provincia de Buenos Aires. Sufro la basura cero de la Ciudad de Buenos Aires, que para ser "cero" ahí se convierte en millones de toneladas acá. Claro, él le puso "basura cero" porque cualquier número multiplicado por cero da cero. Pero en este caso me atrevo a desafiar las leyes de la Matemática. Porque a los vecinos de la provincia de Buenos Aires la basura cero de Macri nos multiplica los problemas, nos multiplica la basura, nos multiplica las enfermedades (y estas cifras nunca son "cero").
Eso sí, basura cero x calidad de vida cero da, en definitiva, cero para todos.
Ahí la ley de la Matemática lo ayuda. Sos un caradura.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Las vidas pequeñas

Que me disculpen quienes tienen enormes objetivos. El otro día pensaba que poco puedo hacer por salvar una ballena, más que firmar solicitadas para que no se las coman en Japón.
Así que, más allá de seguir firmándolas, establecí la protección a las vidas pequeñas.
Aquí hay un link a las fotos que le saqué a mi ciruelo el año pasado, desde que aparecieron los primeros brotes hasta la explosión total de flores blancas en plena primavera.
Una vez leí, en un reportaje, a un autor de teatro que decía "yo tengo una vida pequeña, pero es la mía". Amo esa frase (aunque no pueda recordar quién era el autor, ya lo encontraré). Yo también tengo una vida pequeña, pero mía. Y tener una vida propia es lo más.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Tenés que leer, nene...

Mucho se ha dicho acerca de la lectura: que los jóvenes no leen, que la lectura alimenta el espíritu; pero mucho de lo que se dice es bastante difícil de leer. De lo mucho que se dice por ahí, a mí lo que más me gusta es lo que sigue, que habla de la libertad con la que convendría encarar un texto al momento de leer:

LOS DERECHOS DEL LECTOR (Daniel Pennac)

1. El derecho a no leer. La libertad de escribir no debe ir acompañada del deber de leer. Se evitará considerar a priori a cualquier individuo que no lee, un bruto potencial o un cretino contumaz.

2. El derecho a saltarse las páginas. Uno puede saltarse perfectamente los párrafos, páginas o partes del libro que no le interesan.

3. El derecho a no terminar un libro. Hay 36.000 motivos para abandonar una novela antes del final: la historia no interesa, sensación de haberla leído antes, no gusta el tema... ¿Un libro se nos cae de la mano? Que se nos caiga.

4. El derecho a releer. Se puede releer simplemente por el placer de la repetición, la alegría del reencuentro...

5. El derecho a leer cualquier cosa. Se pueden leer malas novelas. A cierta edad pueden estimular el saludable vicio de la lectura.

6. El derecho al bovarismo (enfermedad de transmisión textual). La satisfacción inmediata y exclusiva de las sensaciones. No porque una joven coleccione novelas rosas acabará tragándose una cuchara de arsénico.

7. El derecho a leer en cualquier lugar. Un ejemplo vale más que mil palabras: el soldado Fulano se presenta voluntario para limpiar letrinas. Es un trabajo despreciable pero rápido. Un cuarto de hora de bayeta le permite leer las obras completas de Gógol.

8. El derecho a hojear. Tomar cualquier volumen de la biblioteca y hojearlo. Se puede abrir Proust, Shakespeare o Chandler por cualquier parte; seguro que proporciona cinco minutos interesantes.

9. El derecho a leer en voz alta. Leer en voz alta para uno mismo o para los otros es un ejercicio estimulante.

10. El derecho a callarnos. Absoluto derecho a no opinar sobre lo que se ha leído.

martes, 25 de noviembre de 2008

La caja de Pandora. La representación del mundo en los medios



Cuando vemos la tele u hojeamos un diario lo hacemos muchas veces creyendo que eso que nos dicen es lo que realmente sucedió. "Estas fueron las noticias", nos dice Santo Biasatti. "Lo dijeron en la tele", o "salió en el diario", decimos, y nos convencemos de que eso que nos cuenta el diario o vimos en la tele es la verdad.
Rara vez pensamos que los medios nos venden lo que para ellos valía la pena convertir en noticia, y que la noticia no es ni más ni menos que una mercancía. Rara vez pensamos que "la verdad" no existe, que de ella pueden hacerse infinitas interpretaciones.

Está bueno que alguien intente explicar por qué los medios dicen lo que dicen, por qué callan algunas otras cosas, y por qué lo hacen; qué lenguaje utilizan para nombrar(nos): a las personas (sobre todo a "los pobres", "los piqueteros", los jóvenes) a las cosas, a los hechos (la "inseguridad", la "delincuencia").
Esa es, nada menos, la propuesta de este libro, una compilación realizada por Alejandro Raiter y Julia Zullo (y que tuve el honor de corregir) coeditada por La Crujía y la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, donde se lo presentará en sociedad este jueves a las 19.

Un poco de respeto, che

De todas las cosas que me nervian mal, la falta de respeto es, creo, la que más me nervia.
Me pone mal la gente que no saluda, la gente a la que no le interesa el otro, la que quiere hablar todo el tiempo porque piensa que lo único importante que hay para escuchar en el mundo es lo que él/ella tiene para decir.
Me cansan los gritos de la tele cuando escucho una tele (ya no la miro, pero cuando la escucho en algún lugar donde la están viendo, pienso cómo puede ser que la gente esté tan pero tan alienada que no se dé cuenta de cómo gritan todos en la tele). Y la gente que grita todo el tiempo es faltadora de respeto por naturaleza.
Empujar para subir o bajar del tren, no saber darle el asiento a una mina con un bebé a upa o a un discapacitado, ver todos los semáforos en verde -estén como estén-, no frenar en las esquinas, no dejar cruzar al peatón, pegarle porque sí a un perro por la calle, las respuestas chotas, el silencio como respuesta...
La falta de educación se convierte, poco a poco, en falta de respeto por el otro.
Haría una campaña: ¡un día de respeto, por favor! Para que muchos que no lo practican a menudo vean más o menos de qué se trata. Vas a ver que es lindo (iba a decir: "está bueno", pero me dio escalofríos...).

sábado, 22 de noviembre de 2008

Queen + Paul Rodgers


No sé cuántos Doctores Nick le pondrá el Doctor Nick, pero a mí me pareció excelente. Le pondría 5.
Paul Rodgers no quiere parecerse a Freddie Mercury (no podría) y no intenta reemplazarlo (tampoco podría). Y ese es uno de los varios logros de su paso por Queen. Ese, sumado a que canta muy bien, tiene buena onda y una excelente presencia en el escenario.
Roger Taylor (su solo en el que comienza tocando un tamborcito al que un asistente le va agregando todos los elementos de la batería; lejos, lo mejorcito de la noche) toca mejor que nunca -hasta tocó el contrabajo con los palillos-; lo mismo que Brian May que, además, es un tierno ("estoy muy contento de estar acá, no puédolo decirlo, no tengo palabras...") y también está tocando mejor que nunca.
En síntesis: es otra etapa. Dos de los tantos temas para los que Freddie era irreemplazable pero que no podían faltar en el show (Amor de mi vida y Rapsodia Bohemia), estuvieron muy bien resueltos: para el primero, May anunció "vamos a cantar juntos la canción de Freddie"; para el segundo, apareció una filmación de Mercury en la pantalla y, en el final, explotó Vélez (casi literalmente).
Muy muy muy bueno: excelentes luces (la "tormenta" del inicio fue genial), cero golpe bajo, nostalgia de la buena, muy buena música, una noche perfecta, hasta con algo de vientito para tolerar tanto olor humano en el campo de Vélez, muy buena onda, mucho baile, mucho canto.
En síntesis, otro acierto de Doctor Nick, que insistió cuando yo creía que no iba a poder tolerar la ausencia del que siempre, en definitiva, va a estar presente.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Otro poco de nostalgia

Era el fin de un verano muy especial: yo estaba por entrar a quinto año del secundario, y el mundo entero parecía hecho para mí.
Algo muy especial me había sucedido en enero de ese año, y por eso mismo resultó inolvidable.
Y en marzo del 81 vino Queen y me partió la cabeza en dos.
Cuando empezaron las clases, Silvina y yo compartimos secretos fumando encerradas en el baño del colegio (yo tenía la llave), y mientras afuera golpeaban la puerta, chismorreamos y nos reímos muchísimo con el entusiasmo propio de la edad y con la seguridad de que esa confesión nos haría hermanas para siempre.
Hoy vamos a ver a Queen, y otra vez, por otros motivos y después de muchos golpazos que me di, el mundo entero está ahí para que yo siga disfrutándolo y tratando de hacerlo aunque sea un piquitito mejor...
Sí voy a extrañar a Freddie Mercury, sí ya sé que no va a ser lo mismo. Pero la vida continúa y sé que mucho de lo que vea y escuche me va a encantar.

lunes, 17 de noviembre de 2008

El mundo es un pañuelo

Tengo un blog tocayo. Se llama igual que este, sólo que a la dirección hay que agregarle una "a" en el medio: ahorametocaami.blogspot.com.
No sé de quién es, no se permiten los comentarios, no hay perfil del autor/a a la vista. Su primera y única entrada es de agosto de 2007. Para mí, es un fantasma del mío, que ya es bastante fantasma, creado por un medio hermano un poco mudo, o que se anima a quedarse callado (cosa que yo no puedo hacer).
Dice: "Llega una mañana en que te miras al espejo y lees en el fondo de tu alma todas las cosas que te quedan por vivir".
Ojalá yo pudiera leer tan lejos...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Vacaciones

Como toda crónica tardía, esta no va a estar exenta de olvidos, errores u omisiones. Quémimporta. La pasamos genial en Sierra de los padres.
Tuvimos filosofía a cargo del ingeniero-profesor Eugui, "la mejor manera de llegar a un lugar... es saber irse", señaló sin ningún tipo de reparos. El catador Atilio ("en caso de accidente no me quiten el vaso"), respondió (luego de unos minutos de silencio en los que los seis ocupantes del auto intentábamos dilucidar qué cornos quiso decir) "pero qué profundo, la puta madre..."
Fuimos a Mar del Plata y nos enfrentamos a la fauna marina (ver testimonios en picasa), y salimos airosos.
Conformamos un coro vergonzoso para festejar el cumpleaños de Adriana, pero no salió tan mal como lo esperábamos y, además, no teníamos vecinos cerca que puedan ahora atestiguar lo contrario.
El gitanillo Edi y el profesor Calmels intentaron arreglar el mundo, y ¿quién te dice?: están plagados de buenas intenciones, que son, finalmente, las que sirven para empezar a arreglar el mundo.
Lita nos deslumbró con su especialidad culinaria: los chori a la pomarola, que le salen exquisitos.
Alicia, la arquitecta, nos permitió soñar (como siempre lo hace) con comprar una casa para tomarnos las vacaciones comunitarias anuales.
Virgi, elegante como siempre, nos enseñó a estar siempre a tono. También se propuso censurar la compra del queso nuestro de cada día, sin éxito alguno. Estamos más que rebeldes, y aunque ella quiera imponer una monarquía, con el queso no se jode (y con el pan tampoco).
Guío nos filmó, y pronto tendremos, seguramente, una superproducción más en nuestro haber. Algún día, además, aprenderemos a actuar.
Yo hice unos panqueques de manzana que Guío aprobó (lo cual no es poco decir).
En fin... la pasamos genial, repito. Cada vez que nos juntamos, se renuevan las ganas de disfrutar, de divertirnos, de charlotear, de gritar un poco, de comer cosas ricas, de bailar, de cantar. De matarnos de la risa.
Acá estoy, relajada, y hasta con muchas ganas de trabajar.

sábado, 15 de noviembre de 2008

El pibe ya sale en lo' diario'

Merá vos... a Davu lo citaron en lanacion.com...
qué bárbaro, el pibe se nos va para arriba...
Congratulations, cuando bajes, traé algo para comer.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Un jefe

Un jefe es alguien que...

(para Lu)

... siempre va a estar cerca de vos (no te deja en paz ni a sol ni a sombra)
... siempre va a pensar en vos (¿por qué no la echo?)
... te estimula (¿podés terminar ya con eso?)
... te da lecciones de vida (no te enojes por no cobrar en fecha, no seas materialista: la vida es linda)
... se preocupa por vos (pero... ¿tenés algún problema mental que tardás tanto en hacer esa boludez?)
... te tira buena onda (al fin te pusiste las pilas. Era hora de que terminaras)
... quiere sacar lo mejor de vos (a la calle)
... colabora con tu equilibrio emocional (ah... ¿la pasaste bien en las vacaciones? bueno, enchufate, agarrá todo lo que quedó pendiente y hacelo lo más pronto posible, que esto no es joda)

¿Qué más se puede pedir?
El sábado me voy de vacaciones, ¿qué corno mimporta?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Irse

Está bueno irse unos días. Está bueno si sabés, en primer lugar, que te lo ganaste. Está bueno porque te olvidás de todo por un rato (largo): del jefe, de los quilombos que tenés con él, de que no entiende (casi) nada. Ni siquiera que te debe días de vacaciones. Pero agarrás y te los tomás y te las tomás. Y listo.
Me voy me voy... Y sólo puedo pensar en eso. Aunque el negrito no esté listo para llevarme, me llevan, y listo, también me olvido de estar nerviosa por llegar, por si pincho, por si el motor, si los frenos o el embrague.
En fin, me olvido. Y antes de que Davu o Nico se quejen, de ustedes no me olvido. Ya sé que tengo que traer alfajores (y algo más).
Iupiiiiiiiii!! Me voy. Qué tanto. El sábado rajo.

domingo, 2 de noviembre de 2008

sida

Me nervian un poco los pacatos disfrazados de progres y modernos que dicen "ahora los jóvenes la pasan mejor, no tienen miedo de encarar, curten todas las veces que tienen ganas, son menos hipócritas".
A ver... creo que hay que diferenciar un poco las cosas. Es cierto que ahora muchos jóvenes pueden hacerse cargo de mayores libertades (sí, de la libertad también hay que hacerse cargo). Es cierto que, en algunos niveles, la hipocresía es menor.
Pero tanta iglesia metida (en nuestro país, la iglesia, aun con su historia de complicidad con tanto crimen aberrante, sigue siendo un desgraciado interlocutor "válido" en muchas cuestiones que tienen que ver con la intimidad de las personas); tanta iglesia metida, digo, en estas cuestiones, tanta dificultad para acceder a la verdadera información –incluso cuando hay tanta pero tantísima información circulando–; tanta indiferencia de los políticos de turno, me hacen pensar: ¿es que la libertad está relacionada sólo –y únicamente– con la "diversión"? ¿Es "la diversión" el único bien al que tendríamos que aspirar? Yo, y muchos me dicen que estoy equivocada, no veo tanta "diversión": nenas de 15 años embarazadas, pibes a los que no les explicaron seriamente que tienen que ponerse un forro porque si no, pueden morirse, pibes que se contagian de venéreas cada vez más resistentes a los antibióticos... Eso sí, curten mucho... se "divierten", la pasan genial, che.
Y aquí se pone en relieve una cuestión bastante importante, y que muchos evaden, y que es que muchos adultos todavía tienen terror de hablar de forros, sida, embarazo... sexo, en definitiva. Como si coger fuera algo con lo que los adultos no tienen (tenemos, perdón) nada que ver...
En todo esto pensé cuando vi una excelente publicidad sobre sida.

Qué se yo... divertite. Pero hacete cargo.
A mí me parece que hay tanta angustia circulando... Y que los que deberían hacer algo en serio dan vuelta la cabeza. Total, hay libertad. Una libertad bárbara.

martes, 28 de octubre de 2008

Un poco de nostalgia, che...

Para el día de la madre, Nicolás me regaló entrada para ir a ver a Baglietto. Allá fuimos: Nico, David y yo, y en el teatro nos encontramos con la Laster, que por fin se decidió a asomar el hocico. Bien por ella.

El show, buenísimo, Baglietto tiene una voz envidiable y es muy cálido. Nos quedamos con ganas de más, obvio. Ya iremos otra vez, espero que no deje pasar mucho tiempo hasta el próximo show.
Después de la fiesta a todo vapor que nos regaló (es una manera de decir) Kusturica, un poco de tranquilidad y escuchar un show (casi todo el tiempo) sentados, viene bien. Además, está bueno que el teatro sea chico; se puede ver y escuchar de otra manera.
Gracias Dr. Nick!!

Hay que pelear

Al menos de vez en cuando. Lo logré. Me dieron aumento de sueldo. Una buena pataleta pidiendo justicia de vez en cuando funciona. Igual sigo haciendo el trabajo de más de uno, pero bueno, todo no se puede. Desde aquí, mi agradecimiento a los que me soportaron ese día (y a los que me soportan todos), pero especialmente a Gustavo y Edgardo, que le pusieron un par de puntos sobre las íes a mi jefecito.
Ahora te toca a vos...

jueves, 23 de octubre de 2008

Menos mal...

Menos mal que existe la música. Menos mal que hay gente y cosas que nos salvan. Menos mal. Porque cuando todo está jodido y uno siente que una aplanadora le pasa por arriba, se calza los apriculares y decide no escuchar a nadie más. Entonces viene Charly que, como tantos otros genios, no puede rescatarse a sí mismo pero te rescata a vos con vamos al campo / a descansar / no tengo nada nada nada que jalar / de vacaciones / me quiero ir / a ver las focas y el casino, la feliz / no me banco las hormigas... o yo soy de la cruz del sur... soy el que cierra y el que apaga la luz...
Nada. Menos mal que existen las cosas sagradas, como dice Vonnegut: "No quiero tirar nada sagrado. ¿Qué más es sagrado? Romeo y Julieta, por ejemplo. Y toda música lo es".
Menos mal que la música y los libros, menos mal que los amigos y los buenos compañeros están ahí. Menos mal que uno puede no ser una mierda y vivir y ser feliz aunque vengan los mierda e insistan en contagiarnos.
Qué querés que te diga... Rezo por vos...

sábado, 18 de octubre de 2008

Unza Unza



Fuimos a ver a Kusturica al Luna. Una lección para tanto rockero local que cree que si pone cara de compungido y sufriente toca, canta o se expresa mejor. Increíble, muy divertido. Hasta hizo bailar a Nicolás.




Uno queda con esta cara. No importa, después se va.
Lo llamé a Emir y le dije que estuvo muy bien.




Más fotos en el Picasa de Nico

jueves, 9 de octubre de 2008

Y un día... Davu



Un día te enterás de que vas a tener un hijo. Ese hijo un día, agarra y nace. Pasan los años –que siempre pasan– y un día el pibe agarra y cumple 20. Entonces a vos (que te agarra, y cómo te agarra...) se te empieza a freír el cerebro y te ponés a pensar cuándo fue que pasó tanto tiempo. Hace poco lloraba porque su novia del jardín "se sentó con otro", y hoy tiene 20 años y está haciendo su vida. Que no es fácil, como ninguna vida lo es.
Y bueno, a mí me agarró por ponerme nostálgica y recordar cuando Davu era chiquito, cuando todo su pie medía lo que hoy mide su dedo gordo (del pie), y esas cosas que uno piensa cuando los hijos se agrandan tanto que ya no los podés llevar a upa a ningún lado (aunque de vez en cuando te pidan caballito).
Feliz cumple, Davu, te quiero mucho.




miércoles, 3 de septiembre de 2008

Vocación(es)

La vocación, en sí, es un misterio. Por qué uno elige una cosa y no otra para su vida, más allá de "porque mi papá" o "porque mi mamá", es un verdadero enigma para mí.
Si hay vocaciones extrañas, creo que una de las más de las más es Proctólogo (¿quién decide "quiero ser proctólogo"? ¿Cómo lo decide? ¿En función de qué? ¿Cómo piensa una persona "quiero ser proctólogo"? No se me ocurre...)

Pero una vocación de moda en la actualidad es la vocación de ombligo. ¿Quiénes son "ombliguistas"? Los que se creen que están solos en el mundo, o peor, que piensan que los que cohabitamos con ellos somos, justamente, "el resto del mundo". Los que no saben ponerse en el lugar del otro. Los que no saben ubicarse en la palmera que les corresponde y se la pasan invadiendo las ajenas. Los que pasan semáforos en rojo queriendo, total, no pasa nada... Los que no dejan cruzar a la gente en las esquinas sin putearla aunque sea un poquito por lo bajo. Son los que siempre están más apurados que uno, porque lo que ellos tienen que hacer es más importante que todo lo que tiene que hacer el resto del mundo. Son los que creen que "el resto del mundo" debería estar agradecido por tenerlo como conocido, amigo, cuñado, suegro, padre, hermano. Los que andan con paraguas por debajo de los techos de cualquier calle de Buenos Aires mientras alguien que se lo olvidó no puede pasar sin clavarse en el ojo una de esas puntas que tienen los paraguas. Los que se atraviesan con su carro en el pasillo del supermercado porque tienen miedo de que alguien se les pase en la cola de la caja (es fácil, te corrés para atrás, dejás el espacio necesario y si alguien se quiere "colar" le decís: "mirá que la cola sigue atrás mío, no me puse ahí para dejar el pasillo libre"). Hay miles y, puff, nos nervian a más de uno.
Todos tenemos un poquito de vocación de ombligo, porque es necesario creérsela un cachito, si no, no hacés nada. Pero los que no abandonan nunca el centro del universo merecen un par de patadas en el orto.

Pero la vocación más extraña, estrafalaria y contraproducente es la vocación de gol en contra. ¡Ojo! No critico. Yo fui golencontra gran parte de mi vida, así que hablo "desde adentro". Soy una "goleadoraencontra recuperada". Lo que no quiere decir que esté sana, ojo. Pero me encantaría saber que es lo que mueve a la gente (a toda, qué es lo que me movió a mi a ser como ¿soy-era-seré?) que se siente impelida a ir siempre hacia atrás, a lo que fue, a lo que ya no está; y a creer que todo lo que está por venir es siempre para peor. A rechazar cosas por miedo, siempre terror, desconfianza y porque sí. Porque, total, no sirvo. Grr. Por qué la gente es como es. Ahora, cuando veo un goleador en contra, me dan ganas de empujarlo un poco, de decirle que no es tan difícil, que si se anima a tirarse, no todo, pero sí mucho de lo que quiere hacer va a salir bien. ¿Y si hacemos una asociación de "goleadores en contra anónimos"?

Mi primer libro

Me gustan los libros, me fascinan. Siempre me gustaron. Me acuerdo que, cuando era chica, en casa había un cuento en inglés (creo que era Peter and the Wolf): lo leía mirándolo, porque no sabía leer en inglés. Pero el libro más importante de mi vida (el libro de tu vida!!!!) fue, es y será El libro volador. Fue mi libro de lectura de primer grado. El otro día lo busqué en Internet, y encontré que un ídolo, Martín, lo escaneó y lo puso en un álbum Picasa.
Aquí está casi todo El libro volador.
También recuerdo con cariño (pero no tanto) a Mi amigo Gregorio, pero por culpa de la Señorita Gloria (puaj) odiaba el colegio y todo lo que tenía que ver con él. Así que un día volé de mi primera escuela y aterricé en manos de mi señorita Nélida, en la escuela 13, que fue la que me enseñó a querer aprender a leer.
De todas formas, no es que cuando lo volví a ver pasaron todas esas cosas de novela medio berreta (tipo "volví a la infancia de la mano de aquellas –léase aqueias– ilustraciones, me sentí nuevamente una niña en su primer día de escuela, bla bla bla bla"). No. La verdad es que lo sentí algo bastante lejano a mí hasta que releí esta frase:
¡Me caigo para arriba!
Ahí sucedieron esas cosas tan verdaderas que suceden muchas veces en las novelas berretas.
Hace un rato me fui a comprar un álbum de figuritas, y para la merienda me compraron Nesquick y Sonrisas.

miércoles, 27 de agosto de 2008

En este blog...

... se pueden decir malas palabras.
También se puede aconsejar a la gente acerca de cómo vivir mejor.
¡Gracias, Vicky! Los consejos de una reina, además, son doblemente bienvenidos.

jueves, 14 de agosto de 2008

Dejá la boludez que estás haciendo...

Algo que me nervia mal: la gente que cree que el trabajo de los demás es una boludez. Por ejemplo, mi jefe.
Recién:

Yo: - No sé qué lectura poner en este capítulo.
Él: - ¿En cuál?
Yo: - El 3. Salud mental.
Él: - Ah, pero si de eso hay un montón. Pfff!! ¿salud mental? Un montón hay.
Yo: - ¿Dónde?
Él: - Internet.
Yo: - No quiero poner lo que ya está en todos lados. Me gustaría que fuera algo original.
Él: (no escucha, a ver si le toca trabajar) - mrff mrafff ... las bibliotecas...
Yo: (a punto hervor) - ¿y quién va a ir a "las bibliotecas"? ¿vos?
Él: - Si hay que ir, se va (ese se va denota: yo no voy a ir ni en pedo porque nunca entré a una, y además, no voy a ir porque para eso estás vos).
Yo: (espuma por la boca) Yo no voy a ir a ningún lado...

Está bien. Soy calentona. Pero cuando me pagan dos mangos para hacer el trabajo de cinco y me quieren agregar el de una persona más, me nervio y se pone todo mal. La falta de consideración con el otro me pone mal. Me dan ganas de fumar en su cara y tirarle el humo, contagiarle una gripe, decirle que soy portadora de un mal extraño o que vi a su mujer pagarle la cena a otro, no sé. Me vuelvo mala. ¿Está mal?

De madres e hijos I

Es muy loco, pero llegué a mi blog desde el de Davu. Me quedé colgada leyendo una teoría que hizo sobre las paralelas que se cruzan en el infinito y más allá, no entendí nada...
A veces entiendo pocas cosas, y me nervia, qué querés que te diga... Y si viene de mis hijos, tanto pior, porque se supone que tengo que entender...
¿O no?
Ah, cierto, las madres no entienden a sus hijos. ¿Y qué? ¿ellos nos entienden a nosotras? Never in the life, ni siquiera cuando decís en el mismo idioma que hablan ellos "bajate de ahí que te vas a matar". Si no pueden entender eso, no pueden entender casi nada.
Cuando entienden, nosotras ya estamos muertas. ¿Te parece justo? No, no lo es...

martes, 24 de junio de 2008

Here we go

Los años pasan. Suerte que no pasan en vano, si así fuera, más de una vez pensaría que bien al pedo pasan. Pero bueno, acá estamos, con ... bueno, con todos esos años que cumplo, pero contenta. Tengo hijos (muy buenos, sí, ya se me fueron las ganas de darlos en adopción), trabajo (mucho, diría hoy), donde hice amigas. Me llamó mucha gente que me quiere, algún ex (siempre hay que guardar las formas y decir por lo menos "Feliz Cumple"), me regalaron cosas bonitas (gracias a todos), en fin. No tengo de qué quejarme... ¿Y ahora de qué mierda me quejo? I can't. Tengo amigos (encima, muchos son relativamente nuevos y, lo que es más complicado de conseguir, ¡me caen bien!) Los quiero y me quieren.
Tengo un papá y una mamá que están siempre conmigo. Tengo, también, dos hermanos... ¡¡que están siempre conmigo!!
Tengo un ahijado.
Amigos y amigas de años, que me escucharon y a los que escuché, que me bancan y a los que banco a muerte.
Ex cuñados y suegros con los que me llevo bien, unos sobrinos que son unos genios.
Tengo al lado un tipo que es un ídolo, del cual CASI TODAS las alumnas se enamoran. Pero yo fui la única que se animó y fue y se lo dijo. Y ahora esa anécdota es una más de las historias que cada uno de los que nos conoce cuenta al momento de contar alguna historia.

Tengo dos hijos de verdad a los que (fuera de bromas) adoro. Son unos ídolos totales, me quieren, me cuidan, me ayudan. También me retan, se enojan, me dicen rompepelotas. Los amo.
Tengo tres hijas adoptivas (Florencia, Carina, Luciana). Me encanta que tres mujeres me digan "ma", son unas ídolas. Y tienen dos ventajas extra: No son mis hijas de verdad y pueden ser mis amigas.
Tengo una amiguísima de la infancia, Silvina.
Obviamente, no hay listas de importancia, porque para el amor todo es de verdad importante.
Tengo buenos recuerdos del pasado y una especie de "buenos recuerdos del futuro", porque sé que teniendo tanto no puedo ser tan pelotuda y perderlo así como así.
Los quiero a todos y ¡gracias por estar conmigo!

jueves, 5 de junio de 2008

Descargos

Descargo N° 1: Me llamaron de aquel trabajo. Parece que estuvo todo bien.
Se agradece

Descargo N° 2: ¡La heladera funciona!
Se agradece también, y mucho.

10 cosas más importantes que tu ombligo...

Ayer tuve un día difícil. Ya desde el arranque, digamos, porque lo primero que hice fue pisar (en medias) el charco que indicaba, en plena cocina, que la heladera no funcionaba (07:30).
08:30: un perrito lastimado en la calle, al lado del cordón, veo que no puede subir a la vereda, está golpeado. Síntesis: vienen las dueñas, las ayudo con otra señora a subir al perrito al auto, se van sin dar las gracias.
10:00: mi jefe pregunta con mala onda por un trabajo que ya terminé hace dos meses (ni falta hace que explique que le aclaré amablemente que ya lo había terminado). Aun cuando ya lo terminé, aun cuando tantas cosas, sus respuestas mantienen ese tonito de mala onda permanente, tipo "hacés todo bastante mal".

Antes de ayer redacté un mail para alguien a quien le hice un trabajo. Además de pasarle unos datos que me pide, yo pido una opinión acerca de mi desempeño. Nunca me respondieron. Ok, puede que yo haya hecho todo mal y les de vergüenza decírmelo. ¿Una persona adulta debería pensar esto de otra persona adulta? Mmmm...
TODA LA SEMANA: un compañero de trabajo usa mi yerba para el mate porque nunca llega a tiempo para ir al supermercado.
DURANTE LA MAÑANA: me hablan diversas personas por msn mientras trabajo. Mensaje destacado del día: "Mile, ¿hace frío o hace calor?" Say no more.
DURANTE TODO EL DÍA: la heladera no anduvo no anduvo no anduvo. Decido no hacer lo que debo hacer, no tengo ganas de ir a la facultad. Estoy enojada.
POR LA NOCHE: hace días que me escribe un señor (se suponía que en algún momento quería publicar un libro, y pregunta y pregunta y pregunta y pregunta todo todo todo todo...). El señor quiere publicar no en un diario zonal, no en un blog propio, no en su sitio de Internet. No. El señor quiere publicar para que todo el mundo lo lea... Porque "mis escritos tienen el valor de la verdad" (SIC!!!!!!!!!!!!). Quiere que yo le diga dónde publicar sus "escritos de economía".

(...)

Los puntos suspensivos responden al momento de reflexión que tuve ayer.
De acuerdo, mi femineidad me juega malas pasadas a veces y estoy sensible. ¿Qué querés que te diga? Es un problema hormonal...

O no. O no es un problema hormonal y estoy casi convencidísima de que mucha gente cree que su ombligo es más importante que el universo todo.
Al señor le contesté "Hay una cuestión muy importante, que creo que hace a la incomunicación que vivimos en la actualidad. Todos quieren ser escuchados, pero pocos quieren escuchar". No sé si se ofendió. Por ahora no recibí respuesta. ¿Sabés qué? Que no publique. que no escriba. que no me conteste. que no me canse más.

Así que esta tarde voy a hacer una lista. Voy a reflexionar muy bien acerca de cuáles son todas las cosas que a mi, personalmente a mi, solamente a mi me parecen soberanamente más importantes que tu ombligo.

Estoy hasta acá (manito a la altura de la cabeza).

domingo, 25 de mayo de 2008

Un buen sitio para escuchar música...

Y traje aquí "El cordero se acuesta en Broadway", de Génesis. Buenísimo...
Entren a la página. Hay muchos conciertos (sí, viejitos, ¿y qué?).








jueves, 15 de mayo de 2008

Disculpá...!!




Yo trabajo en una revista que lee Harrison Ford, ¿viste?
Menos mal que no lee español... ¿O sí? ¿sabrá algo de gramática?

viernes, 2 de mayo de 2008

Lo confieso


Todos tenemos una pasión secreta. La mía es leer las reseñas de Dunken que salen en Ñ. En ocasiones me aburro, no hay nada interesante. Pero un sábado me encontré con la que transcribo a continuación:

“La jilguericultura es un hobby que despierta una pasión; en el ámbito local estaba incompleto porque si bien tiene leyes sobre el sistema que lo rige, no tenía leyes sobre cómo realizar un jilguero o las bases de la jilguericultura, hoy podemos decir con orgullo que la jilguericultura está realizada”.

Confieso que todas las veces que traté de realizar un jilguero la cosa no funcionó. Ya fuera porque el jilguero saliera sin un ala, ya porque volaba demasiado cabizbajo en relación con los estándares internacionales, ya porque el pico quedara trunco, el jilguero no salía, no salía y no salía.
Estoy a punto de comprar el libro sobre el jilguero. Necesitaría un jilguericultor que me guíe acerca de los pasos a seguir para que el pájaro no se me escape.
Esperaré lo necesario. No claudico fácilmente. Quiero mi jilguero.

viernes, 18 de abril de 2008

Nicolás




Es el cumple de Nicolás.
Cuando nació, hace 24 años (¡ya! si eras un bebé cuando naciste, ¿cuándo se te ocurrió crecer tanto?) quedamos bien con todo el mundo. Con los tres últimos números de su DNI ganamos mucha plata a la quiniela, razón por la cual se ganó un lugar de privilegio en el corazón de su abuelo Fito. También fue el primer nieto varón de la familia Risaro, y fue el primer nieto de todos (los dos nietos que hay) en la familia Sesar. Se llama Santiago, como uno de sus bisabuelos, se llama Nicolás, como otro de sus bisabuelos y no sé qué tío abuelo, y lleva los dos apellidos ('pa que no se ofenda naidess)... Y casi todo eso sin querer. O queriendo, no lo sé. Pero si sos buena persona como ellos (y lo sos) quedamos bien con el resto del mundo. Porque sé que sos buena persona (no importa las veces que te irrites porque no entiendo cómo se hace algo en la compu o cuántas veces quieras matar a tu hermano). Y porque sé que no querrías hacerle daño a nadie. O sea, hoy no me importa el humo, no me importa maipue, no me importa nada. Hoy me importa que soy tu mamá, y que estoy muy orgullosa de vos. ¡FELIZ CUMPLE, NICO! Te queremos mucho todos.



Y hoy...

jueves, 17 de abril de 2008

Google

Mirá lo que encontré:

Golazos en Villa Milena PDF Imprimir E-Mail

LA NACIÓN, NEIVA
viernes, 11 de abril de 2008

En la cancha del barrio Villa Milena se cumplen los octavos de final del Campeonato de Minifútbol ‘María José Valencia’. El torneo, organizado por Francisco Valencia Bahamón, cuenta con la participación de ocho equipos que han mostrado su mejor fútbol con el ánimo de obtener la premiación de este certamen deportivo. La jornada para este fin de semana será emocionante debido a la disputa que tendrán algunos grupos por lograr la clasificación a la siguiente ronda del campeonato.

El balón en el campo de juego del barrio Villa Milena empezará a rodar el domingo desde las 10:00 a.m. entre los equipos de Gualanday y Combo de Polo, a las 11:00 a.m. se enfrentarán Serviefectivo y Latisur, mientras que a las 12:00 m. jugarán Real de Todo y Reindustrias, y a la 1:00 p.m. se encontrará Serviefectivo con el conjunto de Alpina.

Tenía todo un barrio a mi nombre y yo preocupada por si puedo o no pagarle a Rentas este año...
Es como yo digo: ¡¡uno nunca termina de saber lo que tiene!!

viernes, 4 de abril de 2008

Alguien tenía que ser Milena Sesar

De Conversaciones con Al Pacino, Lawrence Grobel, Buenos Aires, Norma, 2007:

"Una vez, en la calle, alguien me dijo: '¿es usted Al Pacino?''Sí', le dije yo. Y él me contestó: 'Pues felicitaciones, porque se le parece'. [Ríe.] En otra ocasión estaba con Charlie en una carnicería. Yo estaba esperando fuera. Una chica le dijo a Charlie: '¿Es Al Pacino?' Él dijo que sí. Ella, que no. Él dijo: 'Sí que lo es'. Ella me llamó: '¿Al?' Me di vuelta y contesté: '¿Sí?' 'Dios mío', dijo ella. Y Charlie le dijo: 'Alguien tenía que ser Al Pacino'. Esa frase me encanta".

Jajaja, a mi también.
Uno se pelea a veces (yo, muchas) con lo que es, para descubrir que sólo puede ser quien es. A veces damos un salto, quizá ninguno, quizá mucho más que eso. Pero alguien tenía que ser cada uno de nosotros.
La inevitabilidad del ser, que le dicen (?).



Yo soy la que no pueden ser todas y todos los demás (¡¡la suerte que tienen!!)

jueves, 3 de abril de 2008

El campo apesta (II)

Un texto de Antonio Brailovsky que me llegó hoy:

En esta entrega ustedes reciben:
* Un texto del Dr. Raúl Montenegro sobre lo que este conflicto esconde y los actores sociales que deja afuera.

* La obra de arte que acompaña esta entrega es "¡Por 80 centésimos!" del italiano Angelo Morbelli (1853-1919), que muestra el trabajo de las cultivadoras de arroz hace un siglo. Esta pintura nos recuerda que la vida de los trabajadores rurales no es idílica y que las cuestiones sociales no pueden quedar fuera del debate. Tampoco pueden quedar afuera los temas de género ni seguirse invisibilizando a la mujer rural.





Queridos amigos:
En los últimos días una intensa protesta agraria ha bloqueado las rutas argentinas y desabastecido carnicerías y supermercados.
El rico anecdotario de este episodio incluye cortes de ruta con tractores costosísimos, cacerolazos en Plaza de Mayo, algunos hechos menores de violencia y la destrucción de cantidades significativas de alimentos. En estos días se unieron en el reclamo quienes se odiaban, como los latifundistas más tradicionales, los representantes de los pequeños productores agrarios y algunos grupos de ultraizquierda.
Esta conmoción, sin embargo, se produce sólo por cuestiones de dinero. Lo único que se discute es cómo se distribuye la renta que se obtiene de las ventas de soja al exterior. Y es que la sojización ha permitido el crecimiento de la economía sin pasar por el mercado interno. Así, ha logrado el milagro de venderle a personas diferentes de los trabajadores del país. De este modo, se puede mantener una expansión económica y concentrar ganancias, pagando salarios muy bajos. En otras palabras, permite pagar los salarios en pesos y cobrar la soja en dólares.
Pero como el conflicto ha sido sólo por cuestiones de dinero (los impuestos que deben pagar los productores rurales), las cuestiones de fondo han quedado fuera del debate. No se habló del tremendo impacto ambiental que está produciendo el monocultivo, especialmente cuando se arrasan los bosques, sabiendo que en pocos años se perderán suelos que tardaron siglos en formarse.
Y tampoco se habla del uso indebido de agroquímicos y el modo en que afectan el aprovisionamiento de agua potable.
El debate también esconde las difíciles condiciones sociales del campo. Si hablamos del agro, ¿no sería adecuado incluir, por ejemplo, a los indígenas chaqueños, que vivían de la cosecha del algodón, hoy reemplazado por la soja? ¿Alguien fue a ver qué pasa con ellos y con tantos otros grupos pauperizados por el boom de la soja? ¿O no queremos ver de qué modo la producción de alimentos puede generar desnutrición?
Esta negación de la realidad socioambiental es lo que Raúl Montenegro denomina el monocultivo de cerebros.



Un gran abrazo a todos.
Antonio Elio Brailovsky

EL MONOCULTIVO DE CEREBROS
Por Raúl A. Montenegro*

Qué duro es sentirse minoría en un país de falsas mayorías. Qué duro es ver que el gobierno nacional y los ruralistas luchan entre sí cuando son cómplices necesarios del país sojero.
Qué duro es ver cacerolas relucientes y llenas de soja RR en el asfalto civilizado de Buenos Aires. Que duro es ver las cacerolas renegridas y sin tierra de los campesinos de Santiago del Estero.
Que duro es ver a los estudiantes de universidades argentinas con sus carteles de apoyo a los ruralistas en huelga, como si Monsanto y el Che Guevara pudieran darse la mano. Que duro es recordar que esas cacerolas relucientes, esos estudiantes movilizados y esas familias temerosas del desabastecimiento no salieron a la calle cuando los terratenientes de este siglo XXI expulsaron a familias y pueblos enteros para plantar su soja maldita.
Qué duro es ver la furia ruralista al amparo de reyes sojeros como el Grupo Grobocopatel. Qué duro es ver el rostro reseco de Doña Juana expulsada, de doña Juana sin tierra, de doña Juana con sus muertos bajo la soja. Qué duro es ver que se cortan las rutas para que China y Europa no dejen de tener soja fresca, y para que Monsanto no deje de vender sus semillas y sus agroquímicos.
Qué duro es comprobar, con los dientes apretados, y con el corazón desierto y sin bosques, que nadie habló en nombre de los indígenas expulsados de sus territorios, de sus plantas medicinales, de su cultura y de su tiempo para que la soja y el glifosato sean los nuevos algarrobos y los nuevos duendes del monte.
Qué duro es ver con las manos y tocar con los ojos que nadie habló en nombre de los campesinos echados a topadora limpia, a bastonazos y a decisiones judiciales sin justicia para que ingresen el endosulfán, las promotoras de Basf y las palas mecánicas con aire acondicionado.
Qué duro es saber que nadie habló en nombre del suelo destruido por la soja y por el cóctel de plaguicidas. Qué duro es comprobar que muchos productores, gobiernos y ciudadanos no saben que los suelos solo son fabricados por los bosques y ambientes nativos, y nunca por los cultivos industriales.
Qué duro es saber que para fabricar 2,5 centímetros de suelo en ambientes templados hacen falta de 700 a 1200 años, y que la soja los romperá en mucho menos tiempo. Qué duro es recordar que el 80% de los bosques nativos ya fue destrozado, y que funcionarios y productores no ven o no quieren ver que la única forma de tener un país más sustentable es conservar al mismo tiempo superficies equivalentes de ambientes naturales y de cultivos diversificados.
Qué duro es observar cómo se extingue el campesino que convivía con el monte, y cómo lo reemplaza una gran empresa agrícola que empieza irónicamente sus actividades destruyendo ese monte.
Qué duro es ver que el monocultivo de la soja refleja el monocultivo de cerebros, la ineptitud de los funcionarios públicos y el silencio de la gente buena. Qué duro es saber que miles de Argentinos están expuestos a las bajas dosis de plaguicidas, y que miles de personas enferman y mueren para que China y Europa puedan alimentar su ganado con soja.
Qué duro es saber que las bajas dosis de glifosato, endosulfán, 2,4 D y otros plaguicidas pueden alterar el sistema hormonal de bebés, niños, adolescentes y adultos, y que no sabemos cuántos de ellos enfermaron y murieron por culpa de las bajas dosis porque el estado no hace estudios epidemiológicos. Qué duro es saber que los bosques y ambientes nativos se desmoronan, que las cuencas hídricas donde se fabrica el agua son invadidas por cultivos, y que Argentina está exportando su genocidio sojero a la Amazonia Boliviana.
Qué duro es comprobar que las cacerolas relucientes son más fáciles de sacar que las topadoras y el monocultivo. Qué duro es comprobar que en nombre de las exportaciones se violan todos los días, impunemente, los derechos de generaciones de Argentinos que todavía no nacieron.
Qué duro es ver las imágenes por televisión, los piquetes y las cacerolas mientras las almas sin tierra de los campesinos y los indígenas no tienen imágenes, ni piquetes, ni cacerolas que los defiendan.
Qué duro es comprobar que estas reflexiones escritas a medianoche solo circularán en la casi clandestinidad mientras Monsanto gira sus divisas a Estados Unidos, mientras las topadoras desmontan miles de hectáreas en nuestro chaco semiárido para que rápidamente tengamos 19 millones de hectáreas plantadas con soja, y mientras miles de niños argentinos duermen sin saber que su sangre tiene plaguicidas, y que su país alguna vez tuvo bosques que fabricaban suelo y conservaban agua.
Muy cerca de ellos las cacerolas abolladas vuelven a la cocina.

*Raúl Montenegro es Biólogo. Premio Nobel Alternativo (Estocolmo, Suecia) Presidente de FUNAM (Fundación para la Defensa del Ambiente). Profesor Titular de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba (Argentina) montenegro@funam.org.ar.

viernes, 28 de marzo de 2008

Coronel Díaz era una fiesta

Me encantó ver al pueblo (al verdadero pueblo, che) manifestándose por lo que considera que son sus derechos.
Sinceramente, ellos también tenían que tener su cacerolazo. Por eso la algarabía copó Barrio Norte y Belgrano. Ahora sí estamos todos. Poné los fideos, porque carne no hay. El argentino demuestra día a día lo solidario que es. Sobre todo con alguna pobre gente del campo, que tiene últimamente tantísimos problemas.
Supongo que esa misma gente sale a cacerolear también cuando se entera de lo que gana un peón en el campo, y le paga a su mucama un sueldo justo y en blanco, como corresponde.
Y el gobierno, qué decir de nuestro gobierno... ¿qué decir que lo explique en toda su magnitud y su soberbia?
Nada. Eso. La nada misma. Me cansan. Nos cansan, ¿es que acaso no se dan cuenta?
Cuando hay un poco más de trabajo, cuando te entra un mango más, no podés comprar algo decente para comer. Y así y así...
No crecemos nunca, eso me molesta. No solo somos bastante aburridos y quejosos, sino que también vivimos en una pendejez constante que no nos permite ver un poquito más allá.
Llenarse de guita y el resto que se cague. Es una actitud bien infantil, es la actitud que caracteriza a alguna gente que, por caso, cuando se abre la importación a mansalva, sale a llorar por todos los medios a pedir que le compren al país.
¿sabés qué? Me dan ganas de comer cebú brasileño o arroz todo el día.
Dejen de llorar. Basta. Laburen y ganen plata, que eso está bien, es lo que todos queremos, pero ayuden un poco al país a vivir en paz.
Dejate de joder...

martes, 22 de enero de 2008

Me hubiera gustado que me dedicaran...

  • Cartas a Milena (obvio) - Franz Kafka

Algunos libros que me hubiera gustado escribir... Bueno, por lo menos los leí!

  • Rayuela - Julio Cortázar
  • El libro de los abrazos - Eduardo Galeano
  • Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll