miércoles, 24 de octubre de 2007

Telefónica, Speedy y la puta madre que los parió

¡Qué lindas que son las palabrotas! Adoro las palabrotas.
No tengo línea de teléfono. No tengo Internet.
Estas empresas suelen vender sus servicios con frases tales como "Te cambia la vida", "Hace tu vida más fácil", "Comunicate", "Porque la comunicación es lo más importante", "Tu derecho a estar comunicado. Siempre", "essssspydificate, boludo".
Y sí. Han logrado que yo me comunicara. Todos los días los llamo por teléfono (prestado). Todos los días escucho el mismo verso. Todos los días busco (y encuentro) nuevas formas de putearlos. Todos los días, desde hace 17 exactamente, la empresa Telefónica logra que yo aumente mi caudal expresivo y que este desborde en una catarata de palabras que te la voglio dire.
"La cuadrilla no le informa a telefónica el tiempo que demorará en terminar los trabajos de reparación"
Es obvio. La cuadrilla está conformada por gente cuyo único deseo es que llegue la hora de morfarse un buen asado. No puede andar con boludeces tales como "mantener comunicado al primer mundo". La cuadrilla manda. La cuadrilla decide. La cuadrilla le dice a una empresa que factura millones de dólares por año en todo el mundo que no sabe cuándo va a terminar de colgar un cable.
La culpa de todo la tienen los obreros, que ganan fortunas por mes y no quieren trabajar.
La culpa no es del chancho. La culpa es de la cuadrilla, que lo quiere poner en la parrilla.
Gracias, Telefónica, porque junto con María Moliner, hace que mi vocabulario sea cada día más amplio.
Un beso a los chicos del servicio de reparaciones de Telefónica que día a día se bancan mis puteadas. Espero con ello aportar mi grano de arena en pos de que busquen un trabajo mejor. Al fin y al cabo, lo más importante de todo es la dignidad.

jueves, 4 de octubre de 2007

Haciendo Cine


...la revista que corrijo. Aquí, con Héctor (este fue su último día) y con Natalia, una pasante que también nos abandona.
¡Todos nos dejan!
¡Vuelvaaaaannnnnnnn!

sábado, 22 de septiembre de 2007

La verdadera tala

Lo que talan más fuerte los poderes no son los bosques, sino las voluntades. Después le siguen, en orden de importancia (en orden de la importancia que uno quiera darle cada día): la alegría, la autoestima y el deseo.
¿Cómo se hace para no sucumbir? ¿Cómo hacés para seguir siendo vos? si todo el tiempo tratan de talarte... No hay solicitadas para eso. Yo voto por la ley de prohibición de la tala de yoes.
Loables instituciones se ocupan de los delfines, las ballenas y los parques nacionales. Nadie se ofenda, son necesarias. Pero creo que, fuera de eso, lo que nos quieren vender como importante no vale ni la mitad de la uña que me comí hoy a la tarde. Atrás de tantas boludeces que se dicen y atrás de tanto producto "símil amor" que nos quieren vender, ninguno de nosotros se ocupa realmente de nosotros.

viernes, 21 de septiembre de 2007

jueves, 13 de septiembre de 2007

Lo que sé

Hay una sección de una revista (no recuerdo cuál) que se llama “Lo que sé”. Página/12 a veces pega cosas de ahí en Radar. A mi me encanta. Y decidí hacer un “Lo que sé”

No sé muchas cosas.
Sé que me gusta reírme fuerte.
Sé que quiero ir un poco más lejos aunque todavía no sepa bien cómo. Sé que cada vez, cada vez cada vez, hice lo que sentía que debía hacer. Y que no siempre esto estuvo bueno. Pero creo que el noventa por ciento de lo que hice, lo volvería a hacer. Y, si pudiera, haría que el diez por ciento restante fuera un poquito mejor.
Sé que nunca voy a saber lo suficiente. Me gusta bailar aunque no sepa el paso. Me gusta la euforia, me gustan mis hijos, me gustó tenerlos porque me gustan los chicos pero antes que nada, porque me gusta la gente. Y me gusta saber que no los tendré para siempre porque me sé que quiero que sean personas independientes.
Sé que quiero que sean gente de la buena. Buenas personas para ellos y para alguien más en el mundo. Porque la gente que más me gusta es la buena gente.
Sé que me gustaría que existiera un lugar donde los que se fueron se encontraran, y que ese lugar no fuera solo el de mis recuerdos.
Sé que quiero mucho a la gente que quiero y que para aquellos a quienes no quiero reservo buenos deseos, y que no me interesa que ellos lo sepan. Es más que suficiente con que lo sepa yo.
Sé cómo hacer para que la comida que se quemó no tenga gusto a quemado (y es un saber excelente).
Cada vez que pueda, y sé que voy a tratar de poder muchas veces, voy a ayudar a alguien.
Sé que cada día cambio, y eso me gusta porque no quiero ser siempre la misma. Sé, como dijo Unamuno, que “el alma verdaderamente henchida vive de agua y no de sed”.
Sé que esta lista no se termina hoy.

lunes, 10 de septiembre de 2007

Meter la pata

Todos metemos la pata varias veces por vida, ¿no?
Maldita costumbre.
¿Dónde metemos la pata? ¿Cuándo?
Hay hoyos, pero no nos engañemos. Nos persiguen por delante, digamos, y esperan nuestro paso para ubicarse. Con esto quiero decir, no importa si no metimos la pata hoy, ya la meteremos mañana. No importa qué elijamos, en algún momento el pozo se ubicará. Claro que después está salir, que es divertido. Yo decía (digo) que me gusta meterme en líos para ver cómo cornos hago para salir.
Qué se yo. Quería escribir sobre otro sueño y no me sale. Ahí está el pozo.
O no.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Ciencia vs. Fe

¿Disyuntiva o estilo de vida?
¿Cuántas posibilidades tengo de lograrlo? ¿80%? ¿50%? ¿1.2%?
En general, me tiro a la pileta.
Pero ahora uso casco. A veces.

Me hubiera gustado que me dedicaran...

  • Cartas a Milena (obvio) - Franz Kafka

Algunos libros que me hubiera gustado escribir... Bueno, por lo menos los leí!

  • Rayuela - Julio Cortázar
  • El libro de los abrazos - Eduardo Galeano
  • Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll