viernes, 28 de agosto de 2009

Ant, las miradas y las horas

Te ves en la mirada del otro, a través de sus ojos. No siempre querés que te vean bonito y amable y bueno. No sabés por qué, pero a veces elegís los ojos de quien saca lo peor de vos; y en ese espejo te mirás. Creés entonces ser eso que te dice. No es ser una víctima. Es más fácil que mirarte de verdad y descubrirte.

Un día quedás en libertad, y es como estar desnudo en el medio de la plaza: no querés que te vea nadie, no querés que te vean de otra manera, no querés saber quién sos; y, sobre todo, no querés esa libertad, quién sabe lo que podés llegar a ser.

Despertar es un proceso interesante: eso de obligarte a abrir los ojos y levantarte... Todas las mañanas, en la dosis justa como para arrancar el día y continuarlo, y el siguiente y el siguiente.

Hoy elijo otros ojos. Quién sabe por qué (o sí: kilómetros de correos que permiten zanjar el bendito océano).

Verse a través de estos ojos también es como estar en medio de la plaza. Y yo los quiero, y a través de ellos, a Jorge, el molino y las flautas; el ciruelo, las gracias y las horas. Me gusta cuando dice "las manzanas circundantes al laburo (¿viste?)", y cuando arremete con un "¿vos pensás que...?", siendo él más español que Cervantes, la paella y la tortilla de patatas, todo junto.

Gracias, Ant, por verme encendida. Gracias por tu regalo. Gracias por el fuego.









14 comentarios:

Abrujandra dijo...

Quemame si no te sirvo mamasa

Milenius dijo...

jajajaja, sos loca, Abru. Abrazo fuerte.

La candorosa dijo...

A la pipetuá, ¡¡cuánta pasión!!!

Y parece que... mejor encendida ¿verdad?

Saludazos!

Zippo dijo...

No sé si me gustó más la gráfica o la poesía.
Lo que sé es que todo junto es una pira imposible de apagar. Arte total, Mile.
Le han dedicado un maravilloso torbellino de pasión hipnótica.

Milenius dijo...

Candorosa: sí. Aunque uno se rompa la cabeza más de una vez, de puro impulsiva...
Abrazos!

Zippo: ¿verdad que es genial? Me siento honrada...
Me encantó lo de la pasión hipnótica. Va a tener que venir Ant a hacerse cargo, como tuviste que venir vos una vez...
Besos.

Cris dijo...

Estás que ardes, como se dice por acá... jaja!
Qué bien sienta esto en invierno, eh?
Ant es un amor.
Besitossss!!!

Milenius dijo...

Hola, Cris: mirá, lo que es hoy, de invierno, nada: ya deben hacer unos 27 o 28 grados, y anuncian 33 para hoy. Así que me alejo un poco de las llamas...
Ant es un amor, sí.

Besos primaverales en pleno invierno.

El Mostro dijo...

Hace calor y usted con esas llamas...

Milenius dijo...

Disculpe, Mostro. Ya le bajo el piloto.
Saludos.

AntWaters Daza dijo...

Uooolitas, Milenius; que pasé ayer, te di las gracias, te dije que no sé qué tiene tu blog, si el fondo o tus pestañas que todo se ve mejor en él y que qué bien escribes; todo te dije e hice salvo darle a publicar comentario XD XD

Ohhh, tengo que practicar más las conjugaciones porteñas; anoche te iba a escribir para preguntarte algo para ponerlo en la entrada de las chanclas, pero al final... un jaleo enorme con el fútbol, Ohhh, ha empezado la liga oooootra vez, qué pesadez; en fins.

Besos de muchas gracias a ti, porque la idea de las llamas vino de mirarte; me voy a alargar el papiro ;)

Milenius dijo...

¡Vos me agradecés a mí! Estamos todos locos...

Practicaremos el argentino.

besos de es hora de matear... ¡Y más gracias otra vez!

Cris dijo...

30º??? Estais allá igual que aquí??? ya no tiene una donde meterse para refrescarse un poco! :S

Milenius dijo...

¿Refrescarse? En la bañadera únicamente.
Treinta y pico... Al menos, acá en Buenos Aires.
Se espera que llueva unos cuantos días de esta semana, y que refresque; pero ha sido un fin de semana de verano.

Lores Jane´s dijo...

Que hermoso lo que hizo Ant!!! Lo felicito!!!


Besos Mil!!!

Me hubiera gustado que me dedicaran...

  • Cartas a Milena (obvio) - Franz Kafka

Algunos libros que me hubiera gustado escribir... Bueno, por lo menos los leí!

  • Rayuela - Julio Cortázar
  • El libro de los abrazos - Eduardo Galeano
  • Alicia en el país de las maravillas - Lewis Carroll