Me nervian un poco los pacatos disfrazados de progres y modernos que dicen "ahora los jóvenes la pasan mejor, no tienen miedo de encarar, curten todas las veces que tienen ganas, son menos hipócritas".
A ver... creo que hay que diferenciar un poco las cosas. Es cierto que ahora muchos jóvenes pueden hacerse cargo de mayores libertades (sí, de la libertad también hay que hacerse cargo). Es cierto que, en algunos niveles, la hipocresía es menor.
Pero tanta iglesia metida (en nuestro país, la iglesia, aun con su historia de complicidad con tanto crimen aberrante, sigue siendo un desgraciado interlocutor "válido" en muchas cuestiones que tienen que ver con la intimidad de las personas); tanta iglesia metida, digo, en estas cuestiones, tanta dificultad para acceder a la verdadera información –incluso cuando hay tanta pero tantísima información circulando–; tanta indiferencia de los políticos de turno, me hacen pensar: ¿es que la libertad está relacionada sólo –y únicamente– con la "diversión"? ¿Es "la diversión" el único bien al que tendríamos que aspirar? Yo, y muchos me dicen que estoy equivocada, no veo tanta "diversión": nenas de 15 años embarazadas, pibes a los que no les explicaron seriamente que tienen que ponerse un forro porque si no, pueden
morirse, pibes que se contagian de venéreas cada vez más resistentes a los antibióticos... Eso sí, curten mucho... se "divierten", la pasan genial, che.
Y aquí se pone en relieve una cuestión bastante importante, y que muchos evaden, y que es que muchos adultos todavía tienen terror de hablar de forros, sida, embarazo...
sexo, en definitiva. Como si coger fuera algo con lo que los adultos no tienen (tenemos, perdón) nada que ver...
En todo esto pensé cuando vi
una excelente publicidad sobre sida.
Qué se yo... divertite. Pero hacete cargo.
A mí me parece que hay tanta angustia circulando... Y que los que deberían hacer algo en serio dan vuelta la cabeza. Total, hay libertad. Una libertad bárbara.