Yo lo seguía a cualquier parte donde fuera a cantar, y tuve el honorazo de ver a la gran banda que conformó con Fito Páez (cuando no hacía tantas pavadas) y Silvina Garré. Una noche tocó en el barrio de San Andrés, creo, y allá fuimos con Silvina, amigaza de siempre.
Por supuesto, al final fui a pedirle un autógrafo. "¿Cómo te llamás?" "Milena". "Qué lindo nombre". "A Milena, con cariño, Juan Baglietto". De más está decir que casi me hago pis encima.
Juan Baglietto no es sólo Era en abril o De regreso, Mirta, por suerte, porque no son sus mejores interpretaciones.
Juan, como lo llamábamos todos en ese momento, no sólo tenía el pelo larguísimo (condición suficiente para que yo me enamorara perdidamente de él) sino también una voz que cautiva y emociona. Por si fuera poco, no es ningún tonto para elegir poetas. Uno de los más grandes, Jorge Fandermole, le "prestó" varias poesías que él supo y sabe interpretar como pocos. Como dice Baglietto: "hay algunos buenos poetas en el mundo, hay algunos buenos poetas en Argentina, pero el mejor es rosarino, y se llama Jorge Fandermole". Y no hay con qué darle, e vero.
Ayer fuimos a verlo al ND Ateneo.
Ya no tiene la melena de entonces (ni la de entonces, ni ninguna, porque está pelado), ya no es flaquito, ya no tiene 25 años, ya... Pero su voz sigue siendo perfecta.
"A mí siempre me da un poco de miedo esto -dijo-. Pero está bueno ver que estamos envejeciendo juntos".
Otra vez me emocionó.
Con Daniel Homer, un guitarrista de aquellos